<html><head><meta http-equiv="Content-Type" content="text/html; charset=UTF-8" /></head><body style='font-size: 10pt; font-family: Verdana,Geneva,sans-serif'>
<p><strong>Del 16 al 20/6, paremos las universidades contra la entrega de la Ley de Financiamiento Universitario</strong></p>
<p>La semana pasada, las y los docentes de las universidades nacionales nos enteramos por los medios de que existía una negociación entre el gobierno y los rectores. La propuesta eran solo rumores que más tarde se hicieron públicos cuando se sentaron a la mesa de negociación las federaciones sindicales docentes y no docentes.</p>
<p>La propuesta oficial implica un aumento salarial del 21,33% en junio (calculado sobre el salario de mayo) más un 3% en octubre (calculado sobre el salario de septiembre).</p>
<p>La garantía salarial se actualizará también un 21,33%.</p>
<p>Se convocaría a nuevas paritarias en tres meses.</p>
<p>A la propuesta salarial se le suma un 20% para gastos de funcionamiento, 50.000 millones de pesos para los hospitales universitarios y un aumento del 50% de las becas Belgrano.</p>
<p>La asamblea de AGD UBA rechazó el acuerdo y ratificó el paro con acciones de visibilización del 16 al 20 de junio.</p>
<p>Con ese mandato, AGD UBA participó en el congreso de Conadu Histórica, donde se impuso el rechazo al acuerdo por 64 a 36 votos. También se resolvió en la federación parar en la semana del 16 de junio.</p>
<p>Seguimos exigiendo la aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario, que establece un aumento salarial que no puede ser menor a la inflación acumulada desde diciembre de 2023. Una inflación que, desde entonces, acumula un 312,1%.</p>
<p>Mientras tanto, el salario de los cargos con dedicación simple y 10 años de antigüedad aumentó, en el mismo período, un 155,5% para un ayudante de primera, un 176% para un JTP, un 175% para un profesor adjunto, y un 174% para un asociado o un titular. La pérdida del poder adquisitivo del salario en cargos simples con 10 años de antigüedad (JTP, adjunto, asociado y titular) fue de entre el 33% y el 38% (según el cargo, siendo el 38% para el ayudante de primera), y se requiere entre el 50% y el 61,25% de recomposición salarial, respectivamente, para recuperar la pérdida por inflación.</p>
<p>Pero en el caso de un ayudante de primera con dedicación semiexclusiva y menos de 5 años de antigüedad, la pérdida fue de un 43%. Solo una recomposición del 75,6% puede equiparar ese salario a diciembre de 2023, como plantea la ley.</p>
<p>El 21,33% firmado por los rectores y la burocracia sindical está muy lejos de compensar la caída del salario.</p>
<p>Las burocracias y los rectores se apuraron a firmarle un acuerdo a un gobierno que al día siguiente se tropezó con las explicaciones delirantes de Adorni para justificar su enriquecimiento ilícito.</p>
<p>Y si bien no bajaron la cautelar como pedía el gobierno, al reconocer en el acta que el aumento establece la recomposición de la deuda salarial de 2025 y 2026, dejan sin sustento la cautelar que debía resolver la Corte Suprema. Un reclamo que pasará a dormir –como tantos otros– en algún cajón del máximo tribunal de justicia.</p>
<p>La semana que viene, del 16 al 20 de junio, paremos las universidades en rechazo a la firma de este acuerdo. Seguimos exigiendo que se cumpla la Ley de Financiamiento Universitario, que establece un aumento que no puede ser menor a la inflación.</p>
<p>Facebook<br />https://www.facebook.com/share/p/1EMqMpi3uV/<br /><br />Instagram<br />https://www.instagram.com/p/DZftldFFplv/<br /><br />X<br />https://x.com/UbaAgd/status/2065496289253450036</p>
</body></html>